miércoles, 7 de julio de 2010

Reseña personal de Orlando Vitale

Una larga amistad me une a Rubén: comienza en la escuela primaria. Desde entonces admiro su pasión por el dibujo y la pintura y también la forma en que su talento se diversifica y avanza hasta lograr un estilo que le es característico.
Hijo del convulsionado Siglo XX, Rubén pertenece a esa generación de artistas que bajo el signo de la inquietud y la rebeldía, busca romper las estructuras y sondear en los abismos. Su producción, indisolublemente enlazada con su vida es diversa en apariencia, como la luz al pasar por el prisma. Posee la unidad del origen y la meta. Del origen pues es confesión de su rico interior, dinámico y cambiante y de la meta ya que su búsqueda es siempre la misma, interpretar y comunicar su sentido de la vida y del hombre.
Grandes escritores, plásticos y científicos de la historia son el pretexto para crear imágenes de ciertos temas a los que da sin cesar nuevas formas. Desde sus primeras tintas referidas al Quijote hasta su apertura actual al tema del Cosmos recorre un largo camino de evolución interior, adoptando una variada gama de facetas para hacer frente a cada nueva contingencia.
Su taller, verdadero laboratorio de ensayos, es el espacio donde prueba los más variados materiales, característicos de la expresión del siglo, sobre múltiples superficies heterogéneas donde juegan los colores en libertad y movimiento. No queda material sin probar, el que bajo la poderosa fuerza de su creatividad se transforma en obras originales de gran belleza.
Trabajador infatigable, perseverante, generoso, cuando la adversidad lo golpea, la acepta como un desafío y continúa su camino sin claudicar en la búsqueda.
La contemplación de sus obras no sólo provoca deleite estético, incita también a la reflexión a través del rico diálogo que la obra genera en el interior del observador.

Orlando Vitale

1 comentario:

Nora V. Laver dijo...

18 de Abril de 2010
Lamento muchisimo la noticia de la perdida de Rubén Canelo; un artista muy querido y de muy alta embergadura. La ciudad de San Francisco debe sentirse orgullosa de haberlo tenido como hijo. Tengo una reproduccion de una de sus obras en el hall de mi casa; quienes ven la obra me preguntan adonde la adquiri. Con orgullo puedo decir que es de un artista de San Francisco. Les mando muchos saludos a la familia de Rubén Canelo, deseando que Dios los acompañe en este momento tan difícil.
Dra. Nora Vitale de Laver
Boston, Massachusetts.